Vi unos calcetines rallados blancos y negros y me vino a la mente una cebra muy graciosa. La verdad es que no sabía cómo iba a hacerla, pero mirando en internet por aquí y por allá, cómo hacer muñecos con calcetines, e inventando lo que no sabía hacer ha quedado bastante bien.
La inspiración te puede llegar en cualquier momento y en cualquier lugar, y siempre hay que dejarse llevar. Puede que salga bien, o puede que no, pero ¿qué más da?